jueves, 12 de marzo de 2009

Vértigos
















Vivir nunca resulta nunca sencillo. Nos pasamos el dia culpando a los demás, a dios e incluso al propio mundo de lo mal que nos va todo, cuando nos va mal (cuando nos va bien, qué listos somos, que suerte tenemos, etcetc). Y aunque lo cierto es que esta vida la hacemos nosotros, como actores principales de la nuestra y secundarios de la de los demás (a veces también secundarios de la nuestra), no es menos cierto que el azar que nos puso en esta parte del universo bien podría haberlo hecho en otro lado menos incomodo.
Al hilo de esta sarta de incongruencias (muy propias de mi caracter), vi el otro día un cartel en el metro que rezaba "Escalera de subida", que me provocó una serie de extrañas reflexiones, derivadas en parte del vértigo que produce vivir.

A saber:

-¿Realmente existe una escalera de tu vida? Agradezco a Metro de Madrid que me indiquen las escaleras de mi vida (en este caso, además, hablandome de usted). Pero dudo mucho que exista dicho término. Tampoco creo que exista el amor de tu vida, ni de su vida, ni de la vida de nadie. Y he amado como el que más, no os engañéis. Asi que menos aún una "escalera de mi vida", como tampoco hay un reloj de mi vida, ni unas zapatillas de mi vida...

-¿Siempre debe ser de subida? a veces me encantaría que la vida no fuera cuesta arriba, que alguna vez fuera llana, o bajar por ella en una bici sin tener que dar pedales... (por desgracia si esto ocurriera, probablemente descubriría que no tiene frenos justo dos segundos antes de estamparme contra un arbol).

-¿Por qué escaleras? ¿por qué no un camino en mitad del bosque? ¿O un agradable paseo por la playa? ¿o uno de baldosas amarillas?

La vida es como es, y sucederá estemos en ella o no. Asi que más nos vale acostumbrarnos, aunque le pidamos ser un poco menos hostil de vez en cuando.
Como dijo Gila cuando vió a un hombre tumbado en las vias del tren y éste le dijo: "Es que mi mujer me ha dejado"...
Pues te podía haber dejado en otra parte.

Pues eso.

4 comentarios:

Señorita Puri dijo...

Lo mejor es tener una escalera de color.

Mon dijo...

Jajajajajaja, efectivamente... y no.

saroide dijo...

Ay, Reimon. Yo necesito una escalera mecánica de mi vida que me lleve a algún lado, pero rapidito. Que estoy cansada de subir a pie sin saber adónde, de tener agujetas, de que me duela hasta el alma de subir y subir...

Me ha gustado esta entrada (y aún no había tenido tiempo de ponerte nada).

BESOSBESOSBESOSBESOS

Ignacio dijo...

Mon! Lo de la escalera es una mierda¡¡¡ Yo prefiero una autopista hacia el cielo! Que además vas con Michael Landon que tiene pinta de cachondo.